En fecha reciente se dio algo que se veia venir: La Embajada del Japon se reunio con representantes de los grupos otakus. Desde la epoca de animeven no habia pasado nada parecido. Y hubiera sucedido muchisimo antes de no ser por la intromision de Mr Osecon, en palabras de los entendidos.
Al parecer. Y segun fuentes fidelignas de toda confianza, la Embajada del Japon esta pensando en una seria y profunda reestructuracion de lo que es su representacion en cuanto a organizar eventos de manga y anime se refiere. Ellos saben muy bien lo que sucedio en el OSECON. Y dadas las cosas que estan pasando, no quieren que el error se repita en este Primer festival de manga y anime japones. Y es evidente; Sì estan tomando en cuenta los comentarios de la gente.
Y es que mas alla de la bulla, hay personas serias y objetivas (Las de verdad. No los que se disfrazan de objetivos y pecan de abusadores) que estan actuando y quieren que todo termine bien. La Embajada del Japon cuenta con un prestigio y una tradicion de 15 años organizando la Semana cultural y otros eventos totalmente nuevos que han puesto al ruedo publico. Y la gente aprecia la seriedad y responsabilidad allende las dificultades con que ellos cumplen con todo lo que prometen. Dicho cumplimiento estamos seguros que tendra continuacion con este festival que trae mucho y , segun lo que estamos viendo, nos dejara mucho.
Los abusadores, los habladores, los que ahora salen a rasgarse las vestiduras en los foros de opinion otaku y pretenden a punta de “Hechizos discursivos” y comportamientos vulgares, recuperar su lugar en la historia…deberian hacer un ejercicio de catarsis y “meterse todo eso ya saben donde; en el bolsillo;)”
YugiOh-Nakayima
Comandante
Octubre 6th, 2006 at 5:30 am
Solo esperemos que tal esfuerzo nos lleve no solo a eventos de buena calidad, que hacen falta en este, nuestro querido y a la vez podrido mundo del fandom, sino también a algo que quizá mucha gente espera: La licencia y edición de manga japonés por editoriales venezolanas.
O por lo menos se deje de importar las ediciones españolas y se importe las mexicanas o las argentinas, que van ganando bastante calidad y puede salir más barato, aunque abogo por la licencia nacional.